No siga enfrentado a los demás


¿Por qué hay guerras entre países, entre familias y entre personas? Por el orgullo que nos impide reconocer los errores, aceptar las ofensas si las hemos recibido y, algo especial, perdonar.


 Por Fernando Alexis Jiménez – Instagram @RadioBendiciones


La descripción es contundente: “Día tras día, noche tras noche, semana tras semana, siguió la guerra. La abuela se vino a vivir con la familia. En el parque se balanceaban los narcisos y las flores de los cerezos. El parque infantil, otrora lleno de risas, se había convertido en un cráter de bomba y en un cementerio. A dos amigos de Asmir les habían dado muerte en ese lugar.  Otro estaba en el hospital, perdió una pierna en un bombardeo. El pequeño no podría correr como antes, sino moverse con una prótesis.”

Así, la escritora australiana, Christobel Rosmery Mattingley, relata un pasaje de lo que fue la confrontación bélica que se desarrolló en la actual Bosnia y Herzegovina desde el 6 de abril de 1992 hasta el 14 de diciembre de 1995. Trajo como consecuencia destrucción total de la ciudad capital, Sarajevo, donde vivía Asmir, el protagonista de su novela cumbre.

Se trata de un relato descarnado de la maldad que encierra el odio y la ambición de poder. Y, en particular, hay una frase que se repite una y otra vez: “La guerra nunca tiene sentido”.

Por favor, piense en esa frase que encierra una profunda filosofía. Los enfrentamientos son los que han traído dolor a la vida de las personas. Esto aplica en nuestra relación familiar, con el cónyuge, con los hijos y, en general, con las personas que interactuamos diariamente.

¿Por qué hay guerras entre países, entre familias y entre personas? Por el orgullo que nos impide reconocer los errores, aceptar las ofensas si las hemos recibido y, algo especial, perdonar.

La única forma de cambiar nuestra sociedad, es mediante el amor y aplicando una enseñanza práctica que leemos en la Biblia y que fue impartida por el Señor Jesús:

«Si tu hermano peca, repréndelo; y, si se arrepiente, perdónalo. Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte “Me arrepiento”, perdónalo.» (Lucas 17: 3, 4)

Decídase a perdonar. Recuerde que la guerra nunca tiene sentido. Sea con quien fuere. El único camino para una vida plena, es perdonar. No en nuestras fuerzas, porque nos lo impide el orgullo, sino con ayuda de Dios.

Si aún no ha recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, hoy es el día para que lo haga.

Escuche las transmisiones del Programa “Vida Familiar”

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.